En esta categoría,
se encuentran los más tradicionales patrones utilizados y para algunos
pescadores, son la única alternativa, digámosle "oficial" que
un "buen" pescador debe emplear. Pero no es el caso establecer
controversia.
Los imitadores, tal y como su nombre
nos dice, son aquellos patrones que tratan de asemejarse en lo más
posible los insecto u otros organismos que un tipo de pez acostumbra tomar
como alimento. Nótese que los imitadores, no necesariamente deben
ser insectos, sino cualesquiera otros bichos calsificables como alimento,
tales como: anfibios, crustáceos, pequeños mamíferos
e inclusive otros peces.
Existen o se pueden fabricar imitadores
muy exactos, a los que se les incorporan patas, antenas,
ojos,
etc. todos ellos cuidadosamente formados para coincidir con los detalles
finos del organismo simulado. Sin embargo, se ha demostrado que tal exactitud,
no es realmente necesaria, y que es suficiente con formar patrones que contengan
los elementos generales para conformar las características generales
del imitado.
Cuando se hace uso de los imitadores,
hay que tomar en cuenta que, para que realmente se consideren como
tales y sean efectivos, se deben cuidar los siguientes puntos:
-
Tamaño.
-
Color.
-
Forma o perfil.
-
Acción.
-
Textura.
Como es natural, no siempre es posible
tener una pieza exacta que cumpla con todos estos requisitos, sobre todo
en cuanto al color se refiere, por lo que en caso de necesidad, se deberá
escoger el color o tono del mismo que más se asemeje al modelo.
En cuanto a la acción, este depende
de la técnica del pescador, y es muy importante ya que las posibles
deficiencias del imnitador, suelen ser ignoradas por el pez, cuando el
señuelo se "mueve" o "comporta" como si se tratara de uno real.
|