Hasta la década de los años
70, cuando fueron introducidos materiales sintéticos como el Mylar®,
Antron® y otros, se utilizaban , para la confección de las moscas
artificiales,
exclusivamente plumas y pieles de aves y animales, algunos en peligro de
extinción, hecho que hacía difícil -y muy cara- la
obtención de algunos materiales.
En cuanto a las cañas, originalmente
se utilizaban varas muy largas de madera que, en lugar de lanzar la mosca,
servían para depositarla sobre el agua. Hacia 1850, algunos pescadores
experimentaron con secciones triangulares de bamboo, pegadas entre sí
para crear un perfil hexagonal, produciendo así las primeras cañas
que permitían lanzar la mosca a una distancia notable. En la actualidad
estas cañas, conocidas como "split cane", se siguen fabricando a mano
y tienen ciertas cualidades que las hacen únicas (sobre todo su precio).
Una de las desventajas que
presentan las cañas de bamboo, es que requieren de
mantenimiento periódico, sobre todo cuando se ha empleado barniz natural
para el acabado.
En la década de los 40, fué
introducida la fibra de vidrio, que alcanzó rápida popularidad,
debido principalmente a su precio accesible y durabilidad. Sin embargo, como
no eran muy rígidas, su comportamiento era un tanto errático
e impredecible. Este problema se corrigió, al colocar un centro ahusado
de acero (llamado mendrel), que posteriormente se forraba de capas de fibra
de vidrio. Esta técnica, produjo cañas más rígidas
y ligeras, mejorando enormemente su comportamiento.
El grafito, inventado en los años
60 se puede fabricar en forma de "tela" que puede ser enrollado en una vara
ahusada de acero. El grafito, es mucho más resistente y liviano que
la fibra de acero y además, presenta una mayor relación
rigidez-peso (módulo) que produce cañas más delgadas,
ligeras y fuertes capaces de lanzar la mosca a grandes distancias. Hoy día,
el 95% de las cañas para mosca se hacen de este material.
La línea de mosca, originalmente
fabricada con fibras vegetales, fue posteriormente manufacturada con seda
(de ahí el nombre "sedal") y durante cientos de años no
existió mejor material.
Ya en nuestro siglo, las líneas
de mosca adquirieron su forma, y los materiales utilizados son principalmente
sintéticos, predominando el PVC y otros nuevos polímeros. |