Cuando me voy de pesca
                  me llevo mis ilusiones, mis creencias
                      mis prejucios, mis desalientos.
                          Junto con la caña, van la esperanza
                               y la falta de fé;
                               mis recuerdos  y las cosas  
                                   que debieron quedar en el olvido.  

                     Al llegar,  veo el cielo con sus nubes  
                siento el viento  
           se escucha el río  
       se asoma el solecito.  

                       Preparo los arreos mientras contemplo al agua  
          en la mente, la idea de la presa que me espera... 
                                 y que quizá de mí se burle.  
           
                 Pasan los instantes y, después de un rato  
                         se han juntado suficientes para formar el tiempo.  
                                Lanzo el cebo o la mosca  
                                        según las circunstancias  
                 comienza la pelea: ¿ Esta vez, quién será vencido ?   

          Pica el pez  
               quizá se escape  
                  quizá le tenga compasión  
                      o quizá hoy, será su último dia...  

                         Y hasta ahora sé que somos iguales:
                   quizá me escape  
               quizá la vida me tenga compasión  
          o quizá hoy, sea mi último día.

                                         Héctor Yamasaki