TREATYSE ON FISHING WITH AN ANGLE
"Epílogo"

Aquí sigue el orden hecho para todos aquellos que entiendan lo expuesto en este tratado y lo usen para su placer.

Puedes pescar un pez y capturarlo para tu placer, como lo citado en el tratado te ha enseñado y mostrado: Yo te invito y demando en dombre de todos los hombres nobles a que no pesques en ninguna poza que pertenezca a un hombre pobre, ni en sus estaques, ni que sin su permiso te quedes con sus peces ni te aproveches de su buena fe-

Tampoco utilices ni arruines las máquinas y artefactos de otras personas que se encuentran en sus presas o lugares cercanos a ellas. No tea apropies de los pescados que ellos hayan capturado ya sea que lo hayan hecho en aguas públicas, en lugares por los que hayan pagado renta o que sean de su propiedad, ya que si lo haces los estarás robando, lo que es un acto vergonzoso para cualquier persona decente pues es acción propia de ladrones y bandoleros, quienes merecen la horca cuando son capturados. Además si procedes de la forma en que te muestra este tratado, no necesitarás tomar los peces de otros ya que serás capaz de pescar los tuyos propios cada vez que desees hacerlo. Será un verdadero placer para ti, observar las bonitas y brillantes escamas de los peces que logres engañar y sacar con los artefactos que tú mismo hayas construido.

Por otro lado, te advierto que no debes romper ni transpasar las rejas y bardas de las propiedades de otras con el único afán de practicar tu deporte, ni tampoco debes abrir las puertas de otras personas, sin que vuelvas a cerrarlas o dejarlas como estaban.

Otro consejo mío, es que no hagas uso de tus artificios y conocimientos de la pesca sólo para que en forma ambiciosa ahorres o incrementes tu dinero, sino hazlo para tu esparcimiento y principalmente para promover tu salud corporal y especialmente la de tu espírutu. Cuando te propongas ir de pesca, en ocasiones desearás no tener mucha compañía pues te impedirán practicar tu deporte. Yendo solo, podrás servir a Dios recitando seria y devotamente tus oraciones: y al hacerlo, te alejarás de muchos vicios, como la vagancia que, como es bien sabido, indice a los hombres a otros vicios y depravaciones.

Evita también la codicia a la hora de pescar, aunque puede ser fácil hacerlo siguiendo los consejos de este tratado, ya que al ceder a ella estarás destruyendo tu deporte y el de otros: detente una vez que pesques los suficientes para satisfacer tus necesidades de ese dia. También deberás fomentar el deporte en toda forma que te sea posible y luchando en contra de prácticas que lo desvirtúen ya que por todas las acciones positivas que hagas, recibirás las bendiciones de Dios y de San Pedro.

Y porque el presente tratado no debe caer en manos de cualquier persona vil que pudiera desear imprimirlo por su propia cuenta en un pequeño panfleto, he decidido compilarlo en un gran volumen compuesto de varios libros que conciernen solo a hombres nobles y gentiles, y evitar (con el fin de) que susodichas personas, que no tienen reparo en decir que el deporte de la pesca no debería ser de esta manera y destruyéndolo todo.

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