Theodore Gordon
(1854 - 1915)
Si Thaddeus Norris fue el padre la pesca con mosca en América, entonces Theodore Gordon debe ser considerado su hijo espirutual.
Gordon heredó una tradición británica de la pesca con mosca, reflexionando sobre ello, entonces dió luz a una única escuela americana.
La influencia
de Gordon se extendió hasta nuestros días, a través de
atadores de mosca americanos tales como Reub Cross, Roy Steenrod (quién
creó la Hendrickson), Herman Christian, la Dettes y la Darbees.
Gordon vió el inicio de su vida cómodamente, naciendo en una familia adinerada, y aprendío a pescar con mosca a los catorce años. Su vida posterior fue solitaria, hechizado por los ríos de Catskill, aunque tamnbién pesco en Florida, Maine, Ohio, Michigan y Wisconsin.
En 1890, cuando cumplió los 36 años, los pescadores americanos todavía estaba casados con la mosca ahogada. También el pescaba con esas moscas, pero al contrario de sus compañeros, él pescaba río arriba y se dió cuenta de que los peces picaban la mosca ávidamente en los pocos segundos en que la mosca flotaba después del lanzamiento. Este hecho lo impulsó a escribirle a F.M. Halford, quién le respondió enviándole un paquete de moscas secas.
Muy pronto, Gordon descubrió que había un par de problemas con las moscas de Halford: primero, esas moscas imitaban insectos ingleses y segundo, las moscas estaban diseñadas para trabajar en las suaves y tersas corrientes de los riachuelos ingleses, en lugar de los rápidos y revolcados ríos de Neversink.
Obtuvo algo de ayuda por parte de Skues, quién le envió cantidad de cosas, pero al final, Gordon empezó a diseñar sus propios patrones, usando plumas más duras que las usadas en los modelos ingleses.
Su más famoso patrón es la mosca llamada "Quill Gordon", la mosca que dió a los atadores americanos la confianza necesaria para liberarse de la sombra de la escuela inglesa.
Theodore Gordon también experimentó, a finales del siglo XIX, con lo que pudo haber sido la primera mosca con las de pelo. Su intención era atar una mejor mosca para lucio, pero encontró, incidentalmente, que el patrón podía pescar otros peces, incluyendo al salmón.
Buscarás
en vano algún libro escrito por Gordon, pero si buscas más a
fondo en las librerías, quizá descubras la siguiente mejor cosa:
"Quill Gordon," por John McDonald (1972). Mientras estés
ahi, compra también su libro "Origins of Angling." Después,
ponte cómodo, sírvete una buena ración de whisky y lee
hasta el anochecer.