Los Primeros Carrtes
Existena algunas pocas y preciosas pistas en la literatura, y aunque es posible que los chinos ya estuvieran empleando carretes en tiempos tan tempranos como en 300 o 400 D.C., las referencias son obscuras.
El arte, por otra parte, es más informativa. Una pintura de Ma Yaun, datada hacia 1195, muestra a un hombre pescado desde un bote, usando una caña que parece tener montado un carrete.
La primera ilustración indisputable de un un carretes, se encuentra en una pintura, de 1600, que retrata a un pescador de tortugas chino quien claramente esta usando un carrete montado a su caña.
La primera mención del uso de un carrete en europa, fue hecha escasamente cincuenta años después por Thomas Barker. El carrte era montado con un broche elástico fijado a una tira de cuero que podía adaptase al mango de cualquier caña, y deslizarlo hacia arriba o hacia abajo para ponerlo en posición correcta.
Es bastante probable que el broche elástico fuera una forma primitiva del soporte de abrazadera que se hizo popular en los carrtes del slos siglos XVIII y XIX.
El libro de Barker incluye la primera ilustración europea conocida de u carrete para mosca, quizá el màs intrigante trabajo en madera que haya sido publicado. Si la ilustración te deja intrigado, ¡ no serás el único !.

Existe una mejor ilustración de un carrete en el libro de Venables, oculto, al frente en una fuente y parte de la cual se reprodice aquí, se ve bonito:

El carrete de Barker, y ciertamente todos los carretes mencionados en las primeras relaciones, fueron para trolear (arrastrar el señuelo) o para pescar salmones.
Los primeros pescadores de truchas usaba la línea ya sea fija o pasada a través de una anillo en la punta de la caña y sosteniéndo el resto con la mano.
Si un pez picaba,
el pescador tenía cuatro opcionesIf a fish was caught: esperar hasta
que se cansara; correr río arriba o abajo persiguiendo al pez, arrojar
la caña para recuperarla después; o dejar que el pez lo venciera.
Esto parece totalmente irracional, pero había muchas buenas razones
para que los carretes no fueran muy aceptados para la pesca de la trucha.
Primero porque las truchas de ese entonces no eran tan grandes como lo son
ahora, -una trucha de ocho pulgadas puede ser perfectamente trabajada con
una línea fija-. Segundo, las líneas de pelo anudadas no podían
deslizarse tan fácilmente como una línea plastificada doblemente
ahusada moderna, por lo que dejar correr al pez era arriesgarse a un atorón
o pero aún a una rotura. Tercero, el diseño de los primeros
carretes era bastante malo: pesaban una tonelada, y las primeras aleaciones
de bronce tenían una alto contenido de zinc, lo que lo hacía
excesivamente quebradizo.