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| REFLEXIONES DE UN PESCADOR | |
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Por: Raúl Moctezuma Hurtado REFLEXIONES DE UN PESCADOR Estimados amigos pescadores. Hasta hace unos días había venido practicando la pesca en forma compulsiva, llegando a acumular hasta 36 horas continuas pescando y saliendo a pescar en ocasiones hasta 4 veces por semana afectándome en mi trabajo y en el tiempo de convivencia con mi esposa e hijos, tengo unas 8 cajas de pesca repletas de señuelos de todos tipos, tamaños, colores y sabores. Hoy puedo decir que la cordura ha vuelto a mi, puedo mirar para atrás y no me queda más que asustarme de lo que he venido haciendo con mi tiempo y mi dinero. Puedo decir que he sido victima de los efectos de la enfermedad en que se convirtió mi afición. Realmente hasta que abrí bien los ojos pude darme cuenta de los errores que he cometido: Abusar del tiempo invertido en la pesca y de la cantidad de dinero gastado en equipo innecensario. Se volvió una obsesión querer conseguir siempre más y mejores capturas, soñé constantemente con algún día llegar a sacar el record mundial de lobina, y en sueños muy frecuentemente conseguía mi objetivo. Decía que disfrutaba todo lo que rodeaba a la pesca, es decir el entorno natural, pero realmente casi lo único que disfrutaba era estar con mi caña en mano, sumando una captura tras otra, lo demás era invisible a mis ojos. Cuanta paz encontraba en la acción de lanzar y recuperar el señuelo incontables veces. Ahí me perdía en un mundo de reflexiones acerca de mi vida, lo que me llevaba a buenos propósitos para mejorar. Creo esta fue la clave de la adicción a la pesca, el haber experimentado los beneficios de esos cambios producto de mis reflexiones durante las largas horas pescando. En algún momento este gusto, esta pasión por la pesca se volvió enfermedad y me encontré de repente, abandonando mi familia y mi trabajo para correr a buscar esa paz a la orilla de cualquiera de los lagos que estaban cerca de mi ciudad. Comencé a comprar en forma compulsiva e irresponsable equipo de pesca y ante este apasionamiento fui fácil presa de las técnicas avanzadas de mercadotecnia y de repente me encontré buscando arduamente en revistas especializadas y en el INTERNET artículos sobre las técnicas de pesca, y las innovaciones respecto a equipo y señuelos, queriendo estar al día para ser mejor pescador (¿?). Mi situación económica se deterioro por la derrama que yo hacía hacia los proveedores de equipo para la pesca. Llegue a poseer mas de 600 curricanes, unas 80 bolsas de lombrices de plástico (por lo menos), 25 cañas, 17 carretes, en fin, hubo ocasiones que no sabía ni lo que tenía. Adquirí primero una lancha, luego la vendí para comprar otra de mayor capacidad en espacio y potencia en el motor, posteriormente adquirí otra sin haber vendido la segunda. De repente me encontré pagando doble pensión para guardar mis lanchas, y con una deuda grande, pues debía casi el total de la última lancha. Cada salida a pescar era llevar a bordo de la lancha entre 6 y 10 cañas, una caña para cada uno de los principales señuelos: rat l trap, spinner (bruja), lombriz en arreglo Carolina, lombriz en arreglo Texas, Crank batí(Paleton), Jig, Zara spook,, crazy crawler, dos cañas para la pesca light, y a últimas fechas hasta una caña para fly fishing, en fin algunos amigos se reían y me decían que si iba a poner tienda en la presa, otros, se contagiaron de esta locura. Lo cierto es que optimizábamos tiempo. Y lo malo era que creíamos que con eso pescábamos mas y gastábamos mucho dinero en ello. Un buen día encontré la solución a mis problemas que me impulsaban a practicar la pesca en forma compulsiva y me di cuenta de mis errores y me he dedicado a poner cada cosa en su lugar, es decir a corregir el rumbo, a retirarme de los excesos de la pesca (solo de los excesos, no de la pesca misma.) Comencé a salir a pescar con un enfoque diferente, o mejor dicho, conmigo mismo en paz. Mi primer salida fue a la presa de la Juventud, en Marín Nuevo León. Disfrute la frescura de la mañana como nunca lo había hecho, por primer vez iba sin prisa por llegar a pescar, me fui de la casa escuchando música y con solo una caña: la de fly fishing. Había hecho la promesa a mi esposa de que regresaría para las 2 de la tarde, que obviamente no creyó que lo fuera a cumplir. El mensaje era muy claro: Cualquier señuelo pesca, solamente hay que saber usarlo correctamente, y encontrar el sitio adecuado. Comencé a sacar conclusiones: ¿De que sirve traer tantos señuelos en nuestra caja? ¿cual es la razón de hacer compras compulsivas? ¿Por qué llevarnos por el consumismo? Muchas veces creemos fielmente lo que leemos en las revistas editadas en los Estados Unidos de Norteamérica, y nos olvidamos que esos artículos son escritos por profesionales que reciben suculentos patrocinios por parte de los fabricantes de equipo, y honor a la verdad no dudo que ese equipo que ellos promocionan pesque, desde luego que no existe la menor duda al respecto, la situación es que nos hacen creer que es la octava maravilla, el non pus ultra y que solamente con ese vamos a tener éxito, o al menos eso es lo que nosotros queremos entender. La mejor inversión que podemos hacer es en tiempo para aprender como localizar fácilmente a nuestros peces, conocer ampliamente sus hábitos alimenticios y su hábitat, sus costumbres migratorias según la hora del día y la estación del año y de acuerdo a los cambios de las condiciones climáticas. Y una vez conseguido esto decidir cual es el señuelo que más nos gusta, o si ustedes quieren el que más se adecua a la estructura que hay en ese lugar. Pero olvídense de mucha variedad, de las cantidades enormes de señuelos que traemos siempre en nuestras cajas. No requerimos de tanta artillería para engañar a nuestros peces, requerimos solamente de saber en donde están y de un par o si quieren ser más espléndidos dos o tres pares de variedades de señuelos y punto. También ese día en que salí por primera vez a pescar a la presa de la Juventud con una actitud diferente me pude dar cuenta, de que muchos pescadores escogen sus señuelos de acuerdo a su personalidad: Los mas acelerados pescaban con rat l trap y bruja, y los traían con una recuperación rápida, y los de personalidad más apacible pescaban con lombriz. En esos momentos tuvieron éxito tanto unos como otros. Ahora pienso que además de existir un señuelo para determinadas situaciones, también hay un señuelo para cada personalidad de pescador. Habrá pescadores que se acoplen a señuelos de presentación lenta y pescadores que se acoplen como anillo al dedo a los señuelos de presentación más rápida. Y deduje que si cada pescador encuentra el señuelo que más se acople a su personalidad, aprenderá a manejarlo de la forma correcta, y cuando la pesca le haya dado la paz y tranquilidad suficiente podrá lograr dominar una mayor diversidad de señuelos. Esta observación es muy importante cuando estamos enseñando a una persona a pescar, la primera observación que debemos de hacer es ¿Cuál es el señuelo que más se adapta a la personalidad de ese pescador en potencia?, y comenzar con ese señuelo, y ya una vez que haya madurado en cuanto a paciencia proseguir con lo opuesto. Ese día me pase varias horas platicando con mi amigo Gabriel Medellín sobre estas observaciones, y en eso estábamos cuando se nos acercaron varios amigos y nos comentaban: andamos desesperados porque no hemos podido ir a comprar cosas para pescar, inmediatamente llego otro y se dirigió a Gabriel diciéndole, vengo desesperado por probar muchas cosas que acabo de comprar, y continuo diciendo, no me hacía falta nada, pero esto de verdad que es una enfermedad. Intervine en la conversación diciéndoles: Déjenme les digo una cosa, no necesitan tantas cosas para poder pescar. Si tienen un rat l trap, con solo variar la velocidad lo pueden trabajar a cualquier nivel ¿si o no?, respondieron afirmativamente. Igual pasa con un paletón que baje a unos 20 o 30 pies de profundidad, o una bruja, con solo variar la velocidad puedes cubrir mucho de la columna de agua. ¿Quieres pensar en lombriz? Solamente varíale el peso de la plomada y va a descender con diferentes velocidades, y si quieres trabajarla en la superficie, solamente úsala sin plomo y listo. ¿Verdad que no necesitamos traer tanto equipo? ¿Verdad que no necesitamos gastar a cada rato en señuelos?. Verdaderamente no necesitamos quitarles el pan de la boca a la familia para poder pescar. La siguiente semana me fui de pesca a la Presa Rodrigo Gómez en compañía de mi compadre Paco Valdez, y desde que nos encontramos en la pensión para recoger la lancha le dije: Compadre hoy vengo dispuesto a RECUPERAR LA CONFIANZA EN MI MISMO, epa, epa, compadre ¿qué te pasa?, nada Paco, simplemente que he tomado la decisión de dejar de hacer tarugadas. Desde hoy cada vez que salga a pescar a cualquier lado voy a llevar un máximo de dos tipos de señuelos. Hoy mismo solo traigo lombriz finesse de 4 pulgadas, en diferentes marcas tipos y colores. Traigo 2 lombrices de cada una, son 9 variedades y colores diferentes y no se vale repetir, cada lombriz que pesque una lobina se va a la banca para probar otra, Dijo Paco, estas bien loco compadre. Mira compadre te voy a comprobar QUE NO ES EL SEÑUELO EL QUE HACE BUENO AL PESCADOR, es más bien al revez, ES EL PESCADOR EL QUE HACE BUENO AL SEÑUELO. Sigo pensando que estas bien loco compadre aseveró Paco. Yo solamente llegue con una caña de spinning y su respectivo carrete con línea de 6 libras, y mi compadre como con 6 cañas. Comenzamos a pescar y al poco tiempo se prendió una lobina en mi lombriz Yamamoto en color Sal y pimienta, y de ahí en adelante una lobina por cada una de las 9 variedades de lombrices que traía. Mi compadre pudo subir a la lancha tres lobinas y regresamos muy felices a Monterrey a la una de la tarde. Hoy puedo decir que disfruto más de la pesca que antes, incluso cuando invierto solamente la cuarta parte del tiempo que antes. No llevo tanto equipo, es más parece ridícula mi cajita de pesca, que cabe en mi chaleco de fly fishing. Mi equipo pesado para la pesca lo distribuí entre mis amigos con los que más salgo de pesca, pues ellos lo siguen usando, y yo solamente cargo con mis cañas de Mosca y la caña para pesca light con lombriz. Encontré el concepto que más me agrado y bueno, sigo pescando aunque menos tiempo que antes y con menos frecuencia, pero indudablemente que la pesca me ha dado mucho de la paz que ahora gozo. Espero que ustedes también encuentren el concepto más adecuado a ustedes y principalmente que no caigan en el CONSUMISMO. Yo me quede con el fly fishing y la pesca light, pero bueno no siempre podré emplear estas técnicas, así es que en algunas circunstancias podré usar el equipo de mis hijos, siempre y cuando estén en ese momento conmigo y si no es así pues bueno me conformaré con contemplar lo que hay a mi alrededor y ver pescar. Hoy mis hijos que se habían retirado de la pesca, les gusta mi concepto nuevo y me están pidiendo que los lleve nuevamente, ese es un gran logro y una felicidad. Oscar el Menor ya comenzó a pescar con Mosca, y Raúl el mayor muestra un poco interés en hacerlo y se que muy pronto lo hará. Saludos Y buena pesca... DR. Raúl Moctezuma Hurtado |
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