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| EL DIFÍCIL ARTE DE LA PESCA DEL PEZ BOBO: CAPÍTULO III | |
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Por: José Ml López Pinto TÉCNICAS DE PESCA No existe la técnica mágica que asegure en un ciento por ciento la efectividad de un artificial, ni pescador alguno que pueda aseverar que hoy pescará con un 100% de seguridad un pez Bobo y solo sí el pez ha decidido tomar el señuelo, se logrará su captura, por tanto es necesario acercarnos a la realidad de su pesca mediante un método probabilístico que toma como base cientos de horas de pesca en el río y que ha dado excelentes resultados: FASES DE LA TECNICA EXPERIMENTADA Las siguientes fases ayudarán a comprender una buena ejecución para lograr este preciado trofeo: PRIMERA FASE El señuelo debe ser colocado en el punto de mayor impacto visual y auditivo para el pez, es necesario observar el punto escogido y dirigir con un movimiento continuo la caña y generar el lanzamiento en la dirección del lugar escogido (la práctica hace al maestro), este arte de colocación le llevará muchas horas/hombre de pesca para perfeccionarlo y depende del pescador avanzar en menor o mayor grado. Cuando pensemos en la pesca con artificiales debemos observar con detenimiento el continuo tirar del pescador profesional, entenderemos de que se trata de una secuencia acertada entre la visión, la distancia, la fuerza del lanzamiento, para lograr un objetivo planeado, estos factores combinados logran llegar a un blanco proyectado mentalmente y materializado en la realidad en donde nos imaginamos u observamos la presa potencial. Naturalmente existen pescadores con un acierto innato de pesca, pero para el novato o para el pescador que busca la excelencia la práctica de lanzamientos debe realizarse religiosamente sobre objetivos planeados a través de la cuenca del río escogido. Se busca la colocación exacta y con suavidad en el momento de posar el señuelo sobre la superficie del agua, talvés en breves segundos la respuesta no se haga esperar y el señuelo será atacado sin piedad por el poderoso ser acuático que se interesa por la presa al alcance de su campo de acción.
Se deberán realizar lanzamientos
SEGUNDA FASE La posición inferior de la mandíbula del Bobo y su costumbre de ramonear los fondos hace necesariamente que la técnica a ser utilizada haga que los señuelos se deslicen en la profundidad, rasantes a las piedras del fondo de las corrientes; esto no excluye que un pez realice una espectacular cacería del señuelo en la superficie del agua o en las aguas muertas de una pequeña poza; sin embargo se tiene que contemplar que existe una mayor probabilidad de pescarlo si su poderoso campo visual logra detectar con mayor eficiencia el artificial, además de no detectar con mucho tiempo el engaño. Lograr la profundidad del señuelo deseada recogiendo cuerda rápidamente en caso de utilizar señuelos de flotación y lento cuando se utilizan señuelos más pesados que requieren movimiento para su acción; se trata entonces de llevar el señuelo a puntos cercanos al fondo, buscando una tensión de contacto sobre el artificial durante su recorrido total, complementariamente el sentido del tacto debe ser desarrollado al máximo, si el tacto de la mano es adecuado las mínimas variaciones en la tensión de la cuerda serán percibidas y entonces rápidamente se podrá enganchar la presa, en otras palabras significa que el pescador no deberá permitir que ningún estímulo táctil por pequeño que parezca sea desapercibido consciente o inconscientemente sin generar la respuesta adecuada de enganche; otro aspecto es que si la cuerda se mantiene en tensión se podrá mantener siempre un contacto visual con ella y esto permite observar cambios repentinos en la tensión de la cuerda mejorando el devastador poder de enganche que todo pescador profesional debe tener. El conseguir la profundidad deseada depende de la velocidad y el cuerpo de agua en el cual se pretenda realizar la pesca, siendo el nivel del agua profundo, el tipo de señuelo y la velocidad al recogerlo deberán ser variados para conseguir el objetivo, sin embargo en aguas poco profundas la simple tensión de la caña logrará que el señuelo se desplace adecuadamente por los fondos. Como anteriormente se ha explicado el Bobo en la corriente mantiene una roca como punto de referencia, es ahí de donde saldrá en persecución de su alimento es menester indispensable que el señuelo pase muy cercano de ese punto de máxima probabilidad. Cuando la corriente es veloz normalmente el pez no tiene mucho tiempo para que su instinto de retracción natural le indique que el señuelo no corresponde al patrón de alimentos identificados por él; esto representa una ventaja para el pescador. Por el contrario en aguas de velocidad lenta el señuelo debe ser presentado sorpresivamente buscando minimizar el tiempo de identificación. En ocasiones se puede observar como el pez sale de su escondrijo persigue al señuelo, pero que sorpresa, ni siquiera lo toca, solo lo sigue, observa detenidamente y sigue sobre su trayectoria hasta el punto en donde su cercanía con la orilla no es conveniente para él y vuelve a su lugar de origen. Otro aspecto de relevancia es que el pez se puede mantener al borde de la corriente, este punto es donde el declive de la orilla cambia abruptamente a aguas más profundas entonces un señuelo adecuadamente presentado en ese borde genera un buen "pique". Cuando se pesca en alguna parte del río donde las aguas se mantienen relativamente estáticas, la técnica que puede servir tiene como propósito el lanzar el artificial aguas arriba, introduciendo el señuelo en la parte de mayor profundidad y recogiendo suavemente el señuelo hasta el punto de partida, en ocasiones y con aguas transparentes o semitransparentes lograremos determinar cuando el pez inicia la persecución y sigue nuestro cebo e inclusive si se tiene suerte se verá como realiza su acometida inicial; está técnica con regularidad desprende algún animal del centro o del fondo hacia la persecución del artificial, el porqué de recoger el artificial a niveles de velocidad lentos radica en el hecho de que en los cuerpos de las aguas semiestáticas los peces por lo general se sienten retraídos a generar respuestas positivas por temor a los depredadores, sin embargo ante una buena presentación del señuelo se pueden obtener buenos resultados en la pesca. TERCERA FASE El señuelo al realizar el desplazamiento por el fondo tiene múltiples contactos con las rocas que necesariamente no son "piques"; el pescador requiere la pesca efectiva de por lo menos 2 especímenes para afinar el sentido del tacto adecuadamente y detectar las formas en que este animal realiza su ataque; como referencia se puede citar que la sensación varía desde una detención momentánea del señuelo en la corriente, un tirón seco de la cuerda, hasta un violento tirón de la cuerda con movimiento rápido aguas abajo o aguas arriba; es menester de un buen pescador de peces Bobo lograr distinguir estos sutiles o no, cambios en la presión ejercida sobre la puntera de su caña. Al sentir el "pique" el pescador debe iniciar rápidamente el enganche (este aspecto es fundamental, entre más rápido reaccione el pescador mayor probabilidad de enganche tendrá), debe jalar con un movimiento firme hacia atrás de una a tres veces la caña (debe tomarse en cuenta, entre mayor sea la distancia que exista entre el pescador y el pez, la disipación de la energía es mayor), esta acción genera un impacto de choque del señuelo contra la boca que permite una excelente penetración de los afilados triples anzuelos. El tiempo de acción reacción del pescador es un factor determinante para lograr la pesca constante. El artificial posee una textura, olor y sabor diferentes al alimento consumido naturalmente, el ser acuático que ataca un artificial rápidamente se da cuenta del engaño y suelta en segundos la presa potencial; si la reacción del pescador es muy tardía a la percepción del pique la probabilidad de que los anzuelos hagan contacto efectivo sobre la boca disminuyen y el pez se escapa por falta de contacto o producto de un desgarre sobre el débil punto de contacto, su pérdida será inminente. La capacidad de reacción se desarrolla en el campo de acción y basados en la optimización de la sensibilidad establecida entre el señuelo, la línea, la caña y nuestra mano. Entre mayor tensión logremos entre la línea que ata al señuelo y nuestra mano la vibración producida por el pique será más perceptible. La mente y la mano deben ser educadas a reaccionar ante el menor estímulo posible en el momento que el señuelo ha sido detenido en su camino. "LA PERCEPCION INSTANTANEA DE TOQUE Y REACCION EDUCADA DE ENGANCHE SON CAPACIDADES DE LOS PESCADORES DE ALTO RENDIMIENTO". CUARTA FASE Cuando un Bobo se siente retenido puede caracterizarse de la siguiente forma: se mantiene estático en la corriente durante algunos segundos, lo que ciertamente desconcierta al pescador o por el contrario inicia una primera carrera violenta aguas abajo o aguas arriba (cuando el especimen es muy grande realiza su carrera aguas arriba) en la cual aplicará su mayor esfuerzo físico, este tiempo de reacción violento pareciera no acabar (la tensión del carrete no debe sobrepasar de 30% a 50% de la resistencia de la cuerda para evitar que ésta llegue a su límite de resistencia y se reviente); la pelea será intensa con tirones constantes y prolongados, con movimientos de la cabeza hacia abajo, que generan perceptibles movimientos sobre la puntera de la caña, la duración de la pelea puede tener variaciones entre los 3 minutos hasta los 20 minutos dependiendo del tamaño y la combatividad del pez; en todo este tiempo hay que mantener firme la caña y recobrar cuerda cuando se lo permita, siempre hay que mantener total contacto con el pez y aplicarle la combinación de las tensiones ejercidas por la elasticidad de la caña y de la tensión que ha sido ajustada previamente en el carrete, esta sumatoria de tensiones agotan al pez, una buena secuencia para jalar es tensar con la caña y después adelantar la caña hacia abajo recobrando al mismo tiempo la línea, la acción simultánea hace que el pez pierda fuerza con cada desplazamiento realizado. Cuando la pelea se realiza en una fuerte corriente es conveniente seguir al pez, aguas abajo, dentro de las posibilidades de desplazamiento, buscando un punto de la ribera en donde tenga menor ayuda de la corriente. Cuando la tensión de la cuerda se siente excesivamente fuerte es mejor disminuirla y dejar que el animal se canse en los minutos de pelea. Como organismo viviente que es tiene un límite su resistencia y este es cuando sus músculos han utilizado toda su energía en carreras violentas, desplazamientos laterales y mantenimiento prolongado en la corriente contra la fuerza ejercida en su boca por el pescador, cuando comienza a sentir los efectos de la falta de fuerza, el músculo agota su capacidad de respuesta y el pez se ve obligado a nadar en la dirección del jalón que le imprime el pescador. QUINTA FASE El pez ha sido vencido en su elemento ha aplicado tanta fuerza muscular como lo permite su naturaleza y casi no puede seguir manteniéndose a un ritmo de pelea que le permita mantenerse alejado a distancia del pescador; cuando se visualiza por primera vez hay que ubicar un punto estratégico para sacarlo del agua, cuando se ha logrado acercar lo suficiente a la orilla siempre manteniéndolo en tensión se deberá colocar cercano a la orilla e introducirlo en la red o en su defecto colocar la mano dentro de su agalla e izarlo cuidadosamente. Ciertamente pareciera sencillo el aplicar los pasos de la técnica y conseguir el "pique" deseado, pero la realidad es que el pez "Bobo" no tiene nada de bobo es un pez cuya dificultad puede compararse con la de la trucha más adiestrada que exista sobre la faz de la tierra, se asevera este punto pues se les puede observar nadando tranquilamente en la corriente sin siquiera prestarle atención a ningún señuelo que se les presente, sin embargo hemos de recordar que como todo animal tiene un ciclo de alimentación y en algún momento del día se verá compelido a buscar este alimento, es cuando con grata sorpresa tomará agresivamente el señuelo y dará una tremenda demostración de poder. ESTRATEGIA DEL PESCADOR El ser acuático se encuentra ciento por ciento adaptado a su medio, razón por la cual el pescador se encuentra en desventaja comparativa con el pez, sumado a esto se pueden mencionar otros factores que si no son estudiados a conciencia pueden permitir el rápido desenlace y el escape de una gran pieza por ineficiencia en el sistema de pesca o una reacción tardía por parte del pescador. La palabra estrategia se desprende de una planeación anticipada sobre acontecimientos probabilísticos y puede ser clave para el pescador porque le permitirá estar preparado ante situaciones que ameriten diferentes ejecuciones de esfuerzo táctico y físico para lograr con éxito la pesca del pez "Bobo". La realidad puede presentar muchas variantes debido a que cada pez reacciona diferente aun en un mismo lugar, sin embargo se debe recalcar la importancia de diseñar un modelo hipotético que permita estar preparado ante la mayoría de situaciones inesperadas.
En principio y sin excluir algunos otros imprevistos se pueden citar algunas claves para que con su debido análisis sirvan como instrumentos en el desarrollo hipotético de una buena estrategia de pesca:
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