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Fin de semana sin igual

Por José Fernando Menéndez Cerredo

(Junio 1 y 2, 1996)

Un grupo de verdaderos amigos con intereses más que comunes, pescar con mosca, atar moscas, aprender unos de otros y compartir todo lo que sabemos (unos mucho otros poco) de esta incomparable técnica y de muchas otras cosas y experiencias (todas son bien recibidas). Todo lo anterior puede ser un pretexto para reunirnos, pasarla bien unas cuantas horas y olvidarnos un poco del tedio y rutina de todos los días, pero es esta la realidad ?. La verdad es que no, la verdad es que la amistad ha unido a este Grupo de Amigos, antes que nada y Grupo de Pescadores después.

Es difícil conjuntar un club que es una verdadera liga de naciones, tenemos de todo : Mexicanos, Madrileños, Andaluces, Catalanes, hasta un Gallego y yo Asturiano (primos hermanos). Con lo anterior podrán imaginarse si es o no difícil.

Aunque hace muchos años que nos conocemos y salimos juntos, para mi este fue el primer fin de semana oficial de nuestro club que meses después se convertiría en "PANCHO'S FLY FISHING SCHOOL". Fin de semana inolvidable por muy diversos motivos

- Una convivencia extraordinaria en la que juntos disfrutamos de una cabaña muy bonita y agradable en Rancho el Pedregal.

- Comida incomparable : tortillas de patata (que hace la mujer de Felix), quesos, carnes frías, los tan despreciados ? ? ? bollos preñados que hace mi mujer (al "Gallego" le encantan, siempre se roba uno), las sopitas para Pancho, etc., mas que de todo un poco "de todo un mucho".

- Bebida mucha y variada, vino, ron, whisky, tequila, mi "bota" la que tanto disfrutan mis queridos Fede y Andresito y refrescos de dieta para Arturo. Dirán que somos borrachines, pues NO, la bebida es para nosotros una parte importante para compartir y disfrutar (solamente).

- Y lo mas importante de todo EXCELENTES AMIGOS QUE SE QUIEREN COMO HERMANOS. Así que si nos ven saludarnos o despedirnos con un cariñoso beso, por favor no piensen mal.

Y ahora a la pesca y anécdotas :

SÁBADO

Nuestro viaje tuvo una primer parada (siempre a petición y pesada insistencias de un Gallego) a desayunar barbacoa y como a mi no me gusta me llevo mi termo de buen café y mientras los demás comen y comen, yo bebo mi cafetín. Ya satisfechos todos, seguimos nuestro camino y llegamos al destino final. A bajar cañas, comida, bebida, bueno chivas y mas chivas. Repartimos cuartos, alistamos nuestros aparejos y A PESCAR SEÑORES ! ! ! !

Este fue un día de pesca que recordaremos como excepcional ya que todas las truchas que sacamos (muchísimas) fueron en su gran mayoría de 2.5 Kgs. hacia arriba y un muy respetable número de ellas de mas de 3 Kgs.

Me acuerdo de dos cosas que nunca se me olvidarán : un primerizo pescando su primer trucha con mosca cuya captura fue frustrada y un experimentado pescador con mosca encargado de la foto oficial y que nos frustró a todos.

En este día Manolo (andaluz) pescó su primer trucha con mosca, de muy buen tamaño. Alejandro (gallego) en su afán de ayudar siempre, pidió mi red telescópica y corrió en auxilio del primero. Metió la red bajo la trucha, la sacó y dejó todo en el suelo. Tanta alegría causó el hecho que empezaron a abrazarse como locos mientras la trucha (bien trucha) empezó a coletear con rumbo al agua (los dos Felix, padre e hijo, observaban el acontecimiento en primera fila y doblados de risa). Al darse cuenta de lo que sucedía, Alejandro tomó diestramente la red para recuperar la trucha que estaba prácticamente en el agua y SORPRESA (después de tantas truchas sacadas y roces con las piedras) mi red tenía un agujero del tamaño del mundo de lo cual ninguno nos dimos cuenta y la trucha de Manolo contribuyó ampliamente para aumentar el diámetro del boquete. Mi red quedó destrozada así como las ilusiones de Manolo ya que la trucha finalmente se escapó. "Todo gracias a un Gallego".

Transcurrió el día entre bromas, truchas y mas truchas, y muchas mas bromas. Ya por la tarde un tanto cuanto cansados sacamos nuestras sartas de truchas para ir a pesarlas pero Pancho (nuestro director) nos marcó el alto y dijo FOTO ! ! !. Posamos todos orgullosos con nuestras capturas en línea y tomó varias fotos de lejos, de cerca, con zoom, con todo lo que se quisiera como un verdadero profesional. La frustración de todo el club no fue ese mismo día sino la semana siguiente cuando nos reunimos a atar moscas y ver las fotos. Recuerdan la famosa ley de Murphy : "si una foto puede salir mal, va a salir mal". Pues se equivocó no salieron mal, ni siquiera salieron pues el rollo estaba mal puesto y nunca corrió (sucede en las mejores familias).

Subimos todos a la cabaña y después de tomar un respiro y una copa llevamos la comida a la mesa mientras que Manolo empezó a pelearse con la chimenea, tal fue su habilidad en este menester que tuvo que ir a la estufa a encender los troncos (menos mal que no estabamos acampando). En pocos minutos la densidad de humo era tal que ni un faro para niebla habría ayudado a penetrarlo, quedamos todos muy bien ahumados, gracias Manolo (de haberlo sabido podríamos haber subido las truchas).

Cenamos como reyes y en la sobremesa comenzaron los chistes. El que mas recuerdo lo contó Felix y su extraordinaria y graciosa actuación hizo que todos nos doblamos de la risa, espero que algún ida lo comparta con ustedes.

La convivencia fue magnífica y ya un poco tarde nos fuimos a la cama.

DOMINGO

Al levantarnos Arturo estaba de no muy buen humor, ojeroso y algo desencajado, su comentario : "Manolo ronca como ?????????????   sin más comentarios).

No muy temprano, comenzamos a pescar nuevamente y la misma historia del día anterior se repitió. Todos capturando buenas truchas (muy grandes casi todas).

Yo estaba pescando muy bien, me sentía relajado sin presión alguna, solo pensando en lo que hacía y en la buena compañía que tenía a mi lado, disfrutando mis capturas y las de todos los demás. Cerca de las diez de la mañana una trucha muy bonita atacó a mi mosca seca y empezó a sacar línea, por la forma de pelear pensé que era enorme pero en el primer salto me di cuenta que no lo era tanto (calculo que podría pesar cerca de 1.5 Kgs). Después de un buen rato de pelea, logré acercarla a la red y sin siquiera sacarla del agua pude observar que estaba muy entera, de colores brillantes e intensos y fue en ese momento que decidí practicar el "catch and release" (captura y liberación). Con mucho cuidado, para no lastimar a la trucha, saqué la mosca y comencé a oxigenarla con movimientos suaves hacia delante y atrás. Costó trabajo pero después de aproximadamente 7 minutos dio un sólido coletazo que salpicó agua a mis lentes y se fue. Que experiencia tan especial y diferente, "QUÉ SATISFACCIÓN" poder disfrutar de una pelea como esta. En ese momento comenté con Arturo y Alejandro, mi fin de semana esta completo. Arturo me prestó su caña un rato para probarla y después de unos minutos, totalmente satisfecho, dejé de pescar y me senté a disfrutar viendo como los demás seguían pescando y a tomar un par de tragos de mi bota de vino, que bien me cayeron ! !.

Pero sucedió lo que casi siempre nos pasa a los pescadores, UNA LANZADA MAS. Fue entonces cuando cambié la mosca y lancé nuevamente. Alejandro y Manolo que estaban a mi lado comentaron : "nunca he visto como una trucha ataca a una mosca seca". En ese preciso instante sale una trucha con un lomo impresionante, ataca mi mosca y empieza a sacar línea y backing sin parar hasta que prácticamente sacó todo el backing. Lo anterior sucedió en tres ocasiones diferentes lo cual me llevó a calcular que en total en ir y venir de línea fue cerca de un kilómetro y en diversas ocasiones tuve que cambiar la caña de mano pues el dolor en la muñeca era intenso. Cuarenta y cinco minutos fue lo que tardé en sacar este ejemplar, una hembra preciosa, el mayor que he sacado. El peso en la báscula fue de 4.4 Kgs. Pero yo lo oficialicé en 4.5 Kgs. Ya que mientras la admirábamos y sacamos fotos (con mi cámara) soltó una considerable cantidad de hueva. Esta trucha la mandé disecar y adorna orgullosamente el cuartito donde ato moscas y me escapo de todo para pasar algunos ratos de ocio. Después de esta captura y toda la emoción acumulada en el fin de semana, desarmé mi equipo y solo me dedique a disfrutar de lo que los demás amigos hacían.

Otra cosa que he olvidado mencionar es el buen ron que Alejandro lleva siempre consigo en la pequeña anforita que tanto envidio y que después de una buena captura nos ofrece a todos, gústenos o no. Además siempre se desaparece a la hora del lunch, nos prepara bocadillos Gracias Alex.

ESTE FUE MI FIN DE SEMANA SIN IGUAL E INOLVIDABLE ! ! !

Espero que disfruten este relato, yo lo hice escribiéndolo para compartir con todos ustedes.

José Fernando Menéndez Cerredo

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